jueves, 9 de octubre de 2008

Marguerite terrenal





Ella dejó el lienzo, dejó el telar,
dio tres pasos por la habitación,
vio florecer el lirio en el agua,
vio la pluma y el yelmo,y miró hacia Camelot.
La tela salió volando y ondeó en el vacío;
El espejo se quebró de lado a lado;
“la maldición cae sobre mí”,
gritó la Dama de Shallot.





















Al final voy a tener que agradecértelo. Verás.

Sí, eso que lleva años amargándome. Que me vapulea la autoestima cuando me descuido. Que me ha convertido en una maniática del estiramiento Y en una paranoica ocasional de los espejos.

Al final voy a tener que agradecerte el seguir siendo así yo. Sólo yo. Y entonces cuando lea aquello del pintor que pinta el mar con agua de mar y al que recogen a la caída del sol, con una barca cuando el agua ya le llega al corazón. Cuando lea “Océano, mar” , tan sólo dos páginas, mi corazón no llegará a diluirse aunque se aneguen mis ojos.

Gracias a ti, aunque me eleve y mis pasos quieran saltarse las aceras. Y los topónimos sean sólo palabras en los libros y los libros sean sólo pensamientos sin freno. Permanezco.

No ser etérea quizá me salva de la locura - la extrema- porque de todos es sabido que, en el fondo, estoy un poco loca. Como quiero estar. Como sueño. Si tuviera rizos largos, y fuera lánguida, y tejiera una mágica tela de colores como la Dama de Shallot, hace tiempo me habría evaporado, sin más. Y hubiera vuelto la vista hacia Camelot.

Al final mira, te lo agradezco. Me hiciste terrenal para que no olvidara. Redonda, rotunda y mundana.

Por eso aunque a veces me las haga pasar putas te lo agradezco.
Gracias dios, o diosa, o quien seas, por dármelo.



Este enorme culo.









.

5 comentarios:

Nanny Ogg dijo...

Jajajajajajaja... no me lo esperaba, veci, ese final no me lo esperaba para nada... y me ha encantado :D

Fíjate que yo siempre he envidiado a esas chicas lánguidas, etéreas y como poca cosa; vamos, que me habría encantado tener el tipo de una Audrey Hepburn, por ejemplo pero na... a la mayoría de mis amigas y conocidas las tengo que mirar desde lo alto (y eso que sólo mido 1,69) y suelo sentirme como una cosa enorme y torpe. Pero igual tienes razón, y yo también debería dar las gracias por ser así :D

Besos

Miroslav Panciutti dijo...

A ver si lo he entendido: tu "enorme" culo es lo que te ancla a la realidad, lo que te salva que te nos vayas volando hacia las etéreas fantasías de tu locura. ¿Sí?

Entonces, desde luego, no intentes reducir su volumen que no me gustaría perderte de este universo terrenal en el que (de momento) estamos.

De otra parte, seguro que eso de enorme es una hipérbole típicamente femenina que es sabido que tienden a pensar que el tamaño óptimo de ciertas partes de sus anatomías es bastante menor del que realmente es el óptimo. Un beso.

Groucho dijo...

MAS VALE TENER QUE DESEAR.
UN SALUDO...

Baltasar Aceno dijo...

Brutal!

Aunque sé que en el fondo también es una crítica a esas mujeres lánguidas que me evocan un romanticismo del siglo XIX...

Beso

Pepe Valera dijo...

Que seria de la humanidad sin esos enormes culos que equilibran a dementes y alegran la vísta cada dia...??
...jó, el final me pilló con el paso cambiado...me reí mucho.
Gracias por eso.
Enhorabuena por tu culo ...( ..ups..)