miércoles, 12 de noviembre de 2008

EN EL LIMBO







Llevo unos días queriendo escribir un post y, por más que le doy vueltas, siento que no tengo nada ni medio interesante que contar. La política, tan en boga en este momento, me la trae francamente al pairo. Mis sentimientos y demás emotividades ya aburren. La reunión de antiguas alumnas del colegio no dió para mucho, sólo para confirmar que quien me caía bien con 13 años, me sigue cayendo bien hoy. Las guerras de poder en mi trabajo me cansan y me sulfuran a partes iguales. Ni siquiera tengo un buen conflicto sentimental que llevarme a la boca, y mira que es raro, porque yo soy sentimentalmente de conflictos, no con mis parejas precisamente, sino conmigo misma. Siempre me ando cuestionando algo.


Algunos amigos tienen la suerte de iniciar nuevas etapas, ilusionados. Otros cierran puertas de golpe, que no saben si quieren cerrar. Los menos transitan caminos más propios y menos generales. Y yo...yo no sé lo que hago. Siento que soy mucho más joven de lo que soy realmente hasta que me tropiezo con un mundo de personas de mi misma edad, todas con sus vidas y sus hijos y sus caminos claros, mientras yo permanezco en ese permanente estado de deriva que me caracteriza sin saber muy bien qué hacer o con quién hacerlo. Siento que estoy esperando algo pero no sé el qué, no sé a quién.


Entretanto el limbo es confortable aunque os confieso que tengo una enorme habilidad para salir de los limbos a encontrar gracias o desgracias. Lo que sea.


Crucemos los dedos.










4 comentarios:

Raquel dijo...

Plagiaría ahora mismo tu segundo párrafo enterito.

Un beso.

Marta dijo...

Y no crees que teniendo la vida organizada y sabiendo a donde se va se convierte en un aburrimiento? :) No se, será para consolarnos, pero mis épocas peores han sido aquellas en las que parecía que había encontrado mi sitio, debe ser que soy errante y sentir estar en esa situación que esperas sin esperar me llena más. Prefiero las sorpresas, no saber que va a pasar mañana, si, a veces echas de menos tener una vida usual pero creo que es cuestión de forma de ser, hay gente que necesita esa estabilidad y no se plantea si se está perdiendo algo, otras creemos que todo está por llegar, lo importante es vivir cada día, mañana ya veremos que pasa. No creo que sea estar en el limbo sólo es un descanso, volveran a ocurrir cosas que no esperas y a sentirte viva.

Zafferano dijo...

No hace falta una vida "hecha", hijos o caminos más o menos claros para estar en el limbo. Es más, cuantas más ataduras tenemos, más despistados andamos y más nos cuestionamos las cosas. Yo creo que la humanidad entera está en el limbo. Tenemos los pies en el limbo. Vivimos en el limbo. Nada es lo que parece Marguis. Creo que todos estamos en la misma situación.
Ahora, lo has descrito de maravilla.

Un besote limba!

Nanny Ogg dijo...

Ah, pero ¿Hay alguien que sepa lo que hace? ¿En serio hay quien sabe dónde está a dónde va y todo eso? Yo creía que íbamos todos medio despistados por la vida, haciendo camino al andar (que decía Machado) y sin saber muy bien hacia dónde.

En fin, disfruta el limbo, peor sería estar en el infierno ¿no?

Besos

P.S.: Por supuesto que hay palomas en Marte, eso sí, palomas mutantes, con excrementos que no estropean monumentos y limpias, relimpias. Vamos, unas palomas de esas que parecen sacadas de un cuadro, preciosas ellas, blanquísimas ellas.... repelentes ellas :D