lunes, 3 de noviembre de 2008

MI NIÑA

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Hace unas semanas tuve un sueño. Yo sueño mucho. Cada día. Suelo olvidarlos, pero aquel sueño lo recuerdo perfectamente. Yo estaba en el salón de casa de mi madre, mi hermana estaba sentada a la mesa junto a mí y en frente nuestro estaba su hija, mi sobri, mi niña. Mi hermana era de repente un zombi y me mordía en la cabeza. No era un sueño terrorífico, no había horror, no había dolor. Sólo una sensación de querer soltarme de aquel mordisco y no poder hacerlo. Y la certeza de que yo también sería un zombi a partir de entonces. Mi única preocupación era mi niña, mi sobri. Yo la miraba y pensaba en cómo iba ella a irse sola, en cómo poder darle ropa, dinero, lo que fuera para que huyera de nosotras. Mi única preocupación era qué iba a ser de mi sobrina, de mi niña.

Hoy y tras muchas valoraciones, a mi niña le han detectado un retraso cognitivo para su edad. Un retraso importante, con cinco años dicen que tiene el desarrollo de una niña de 3 y medio. No es que la niña sea tonta. No lo es. Nos hemos dado cuenta de que muchas veces no lee sino que memoriza el libro al escucharlo y luego lo recuerda y dice las palabras. Pero la nena tienes problemas de aprendizaje.

Nosotros sabíamos que tenía un déficit en el desarrollo del lenguaje y ya desde el año pasado la llevamos a un logopeda. Pero ésto ha sido un shock.

Primero te hierve la sangre porque la información no ha llegado ni del logopeda que la atendió varios meses, ni del psicólogo del colegio, ni de sus profesores. Y te lleva a pensar que el colegio muchas veces es tan sólo un depósito de críos y que si te va bien estupendo y que si no, eres simplemente un vago o tienes unos malos padres que no se preocupan por ti.

Luego te llega la búsqueda. Las soluciones. Las averiguaciones.

Por último te atacan los porqués y las preguntas. Qué podía haber cambiado. Qué podía haber hecho. No puedo evitar sentirme, en determinada forma, culpable.

Y es en momentos como éste, en donde parece que la vida se te escapa. En los que pareces no tener ningún control. Es en momentos así cuando me siento como una pequeña niña de cinco años, necesitando que alguien bueno, cálido y sabio, me siente en su regazo, me abrace y me diga.... shhhhhh tranquila todo irá bien.

Aunque por mis santos cojones que todo va a ir bien.

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9 comentarios:

Zafferano dijo...

Bueno linda, antes que nada ánimo, que estas cosas, en buenas manos, se reconducen. Fíjate que normalmente somos los profesores de primaria los que detectamos claramente un déficit en un niño. No sé si antes es prematuro o si realmente nadie quiere mojarse. Los padres saben que hay algo que no funciona del todo pero no lo asimilan como una realidad. Los profesores hasta esas edades juegan un papel preminentemente lúdico más que de aprendizaje, es decir, se aprende jugando y es fácil caer en la tentación de postponer las dudas que se puedan crear respecto a un niño. Psicólogos y logopedas hacen estudios e informes, apoyados por la familia y los profesores pero realmente no hay una intervención clara con respecto al niño. Entra en juego la psicomotricidad, los programas de modificación de conducta, y unas cuantas estrategias más todas basadas en juegos de relación, atención, concentración... Y así pasa el tiempo, y el niño llega a tercero. Empieza entonces todo un camino de nuevos hábitos: responsabilidad, autonomía, amplios contenidos y objetivos a cumplir, muchas destrezas que se suponen ya adquiridas. Ya no hay juegos, no como antes, y todo va en serio. Es entonces cuando se detecta realmente una dificultad. Y todos nos preguntamos ¿Por qué no lo vieron antes? Si está clarísimo! Y empezamos a actuar, y hemos perdido un tiempo precioso.
Tienes suerte de que a tu niña le hayan detectado este problema a tan corta edad. Cuanto antes se intervenga, antes mejorará. No te preocupes linda, verás que con el tiempo irá poniéndose al día. Cada niño tiene su punto de maduración. Como la fruta. Y cuando menos te lo esperes tendrás un melocotón perfumado a tu lado. Te lo digo por experiencia. Una laaaarga experiencia.

Te quiero mucho y no te desanimes, con la ayuda apropiada y la paciencia de quienes la quieren, la niña saldrá para adelante.

Miroslav Panciutti dijo...

Iba a escribirte un comentario con el mismo espíritu que el de Zaffe, pero leo el suyo y me doy cuenta de que ni de lejos iba a poder hacerlo tan bien (además, es obvio, de estas cosas ella sabe muchísimo más que yo). Así que me sumo a lo que te dice y, muy especialmente, a darte todos los ánimos del mundo y desearte la paciencia y serenidad que necesitas. Un beso fuerte.

Un tipo raro dijo...

Yo tengo "mi niña" en un caso muy similar. Solo que esta niña ahora es casi una mujer. Al principio nos preguntabamos por las causas (problemas en el parto), por los problemas, por las soluciones.

Incluso en un alarde de estupidez, nos preguntabamos como podía suceder en una familia con cierta tradición de superdotados.

Despues pasamos a los hechos e intentamos suplir con todos los medios de los que disponemos sus posibles carencias. Por eso hoy día aunque le cuesta horrores aprender todo aquello que sean matemáticas, lee cualquier libro que se le ponga a tiro y aunque tiene ciertos problemas de expresión, escribe cuentos y poemas que te hacen estremecer.

Ahora pasado el tiempo hemos descubierto que esa niña ha cubierto de sobra su deficiencia con la increible bondad y capacidad para extraer todo lo bueno de cualquier persona (conocida o no) que tenga alrededor.

Ahora lo que solemos preguntarnos en las reuniones familiares es como ha podido suceder tener una cría tan increible en una familia con cierta propensión a la gilipollez.

Hoy día, si me dieran a elegir a que mi sobrina fuese como es o tuviese un cociente elevadísimo, sin duda preferiría que permaneciera siendo ella. Y que te quede muy claro que no es resignación.

Ásí que, descuida, doy por hecho que todo ira bien.

Tamaruca dijo...

Después de leer los comentarios, poco más puedo añadir. Sólo que creo que el espíritu que demuestras es el mismo que adoptaría yo: con un par. Hay que apechugar con fuerza y energía las circunstancias que van llegando y, de este modo, uno va pudiendo con todo. Cuando veo una pendiente un poco más elevada de lo normal trato de no agobiarme mirando demasiado lejos: detrás del uno, el dos.

Un besazo bien fuerte, espero entre todos podamos transmitiros a ti y a tu familia un poquito de calor.

Raquel dijo...

Por supuesto que todo irá bien, de eso no tengas la menor duda.

La ventaja que tienen los niños con problemas (sean del tipo que sean) son las enormes satisfacciones que producen sus progresos y sus superaciones personales, algo que en un niño que está dentro de la media dejas de valorar enseguida.

Quizá os requiera un poco más de esfuerzo y dedicación, pero puedes estar segura de que tu niña os compensará con creces todo eso.

Todos los niños tienen capacidad para generar amor a su alrededor, pero un niño con problemas tiene esa capacidad muchísimo más desarrollada.

Así que tranquila, que tu niña te acabará demostrando que todo irá mejor que bien.

Muchos besos.

Amy dijo...

Después de todo lo que te han dicho sólo me queda dejarte un beso y un abrazo, me uno a la convicción de que todo saldrá bien. Yo he vivido un milagro con mi propia hija, a los tres días de nacer tuvo un derrame cerebral y según los propios médicos que trataron a mi hija, las consecuencias podrían haber sido desastrosas, entre las secuelas podría haber habido hasta una pareplegia. Sin embargo nada de eso ocurrió y soy una mente convencida de que los niños tienen una capacidad enorme para afrontar cualquier dificultad.

Marguerite dijo...

Gracias a todos!!

Leches me emocionáis y me tengo que hacer la dura para que no se me note :)

Ya estamos movilizados. Y mi niña sigue siendo la más bonita del mundo.

Un gran beso para todos, es en ocasiones así cuando entiendo por qué sigo escribiendo aquí después de 2 años.

muás

cacho de pan dijo...

yo también me emociono, no creas, y es también por estas cosas que sigo al pie del PC después de dos años...
te lo han dicho casi todo, así que te escribo lo primero que pensé al leer este post: con la fuerza de esta margarita a su lado, esta niña será también una bellísima flor.

Nanny Ogg dijo...

Para no variar llego tarde (como siempre en los últimos tiempos). Tan tarde que ya te han dicho todo lo que se podía decir. Tu niña sigue siendo tu niña, la más bonita, la mejor, lo más de lo más que para eso es tu niña. Y tiene la suerte de tenerte y tener a su madre y a otro montón de gente que seguro que la quieren a rabiar.

Todo saldrá bien, lo sé porque cuando hay tanto amor y tantos "cojones" las cosas sólo pueden ir bien.

Ahora voy a limpiarme las lagrimillas que me he emocionao :P

Besos